He llegado a casa reventada, las emociones se me desbordan y las experiencias dejan mi sensibilidad a flor de piel. Antes de darme una ducha relajante y acostarme, quisiera escribir unas palabras de agradecimiento por lo que he vivido hoy.
Para empezar, he trabajado durante casi todo el día con un equipo de lujo
para mi próxima foto. Y no lo digo por halagarlos. Sara ha estado formidable,
llena de vida e ilusión, Noelia es una de las mejores profesionales en el campo
del maquillaje que he conocido, Rubén tiene un gusto alucinante con el
estilismo, Carlos ha tenido una paciencia infinita con nosotros, mi Merche ha sido,
como siempre, uno de los mejores soportes de compañerismo y amistad que tengo y
mi Guille, ¡ay, mi Guille!, me ha acompañado, como siempre, con el equipo y mis
perritas. Allí está, siempre, detrás (o delante) de todas las fotos que hago. Le
amo. Te amo.
¿Os acordáis del famoso “Be water, my
friend”? Pues éramos agua y hemos
trabajado completamente fusionados, como debería ser un equipo o al menos mi
ideal de este. Esta no es mi foto, es la foto de todos. Y creo que entre todos
conseguiremos un resultado maravilloso, voy a luchar y trabajar porque así sea.
Para mí ha sido toda una experiencia trabajar con varias personas en uno de mis
proyectos.
Por último, quisiera hablar sobre mi inauguración, ¿Cómo es posible que hayáis
venido tantos? Familia, amigos de Alcalá de Henares, amigos de internet
(flickr, Facebook, Twitter...), amigos conocidos por la calle en mi venta de
fotos, vecinos, mi familia fotera, amigos de amigos... y amigos que sé que si
no estuvieran a miles de kilómetros de distancia, hubieran estado ahí. De verdad que cuando llegué hecha una mierda,
cansada de la sesión de fotos y con mi tacón roto y vi que la gente rebosaba de
la tienda, me dio un subidón. Tenía miedo de que sucediera de nuevo lo de mi
primera exposición y la gente se diera
cuenta de que no tengo amigos y que soy una antisocial sin remedio. Pero con lo
de hoy creo que no se han dado cuenta :P
Fuera de bromas: millones de gracias a todos los que han acudido a esta
exposición, todavía estoy conmocionada. Y pido perdón por no haberos atendido
todo el tiempo que os merecéis. Como diría Bilbo Bolsón, cuando celebró la
fiesta de su cumpleaños: "No conozco a la mitad de ustedes ni la mitad de
lo que querría, y lo que yo querría es menos de la mitad de lo que la mitad de
ustedes merece”. Quiso expresar que conoce poco a la gente que esta presente en
su despedida y que le gustaría conocerlos más, pero también dice, que a pesar
de que los quisiera conocer más, toda esta gente se merecería que él tuviera
mucho mayor interés en conocerlos del que ya tiene.
En otras palabras, lo que efectivamente los conoce y lo que a él le gustaría conocerlos, no se acerca a lo que el cree que esta gente se merece ser conocida.
Gracias por todo, chicos. Hoy me habéis hecho sentir arropada y feliz.